|
|
Uno de los grandes placeres
que tiene el ser humano en la vida es comer, pero al mismo tiempo busca
tener un cuerpo esbelto y saludable que difícilmente se puede conseguir
si se come todo lo que uno quiere. Las grasas, por ejemplo, pueden llegar
a producir problemas coronarios y circulatorios, afectando a miles de
hombres y mujeres. La abundancia de sodio también termina pasando
la cuenta al organismo.
Por ello, los especialistas médicos y las empresas alimenticias
han trabajado duro para crear los llamados productos dietéticos,
que se encuentran en el mercado para felicidad de muchos que ven mejorada
su calidad de vida y su estética personal gracias a ellos. Pero
no todo es "miel sobre hojuelas". Son varios los términos
que se relacionan con alimentos dietéticos y los consumidores finales
no saben muy claramente diferenciarlos. Por ejemplo, hablar de alimento
"libre de" no es lo mismo que hablar de "bajo", "reducido",
"light o liviano". Por ejemplo, un alimento "light o liviano"
corresponde a aquel que se le elimina una parte de las sustancias que
aportan calorías llegando a contener por porción un tercio
menos de calorías que el alimento normal. Ahora bien, si la etiqueta
dice "libre de calorías", estamos frente a un alimento
cuya composición aporta cero o un máximo de 5 calorías
por porción de consumo (un vaso). Pero un producto no sólo
puede ser light en cuanto a calorías, sino también en cuanto
a grasas, colesterol y sodio. En este sentido, para que efectivamente
sea liviano en grasas, el aporte de éstas debe ser un tercio menos
que el alimento normal; para que sea liviano en colesterol, el alimento
debe contener por porción 50% o menos de colesterol que el alimento
normal; y lo mismo en el caso del sodio. El azúcar de un alimento
también se puede eliminar sustituyéndola por un edulcorante
que proporcione el sabor dulce, pero que aporte menos calorías
que el azúcar natural. En este sentido tenemos la presencia en
Chile del aspartamo, la sacarina y la sucralosa, entre otros.
Hora de definiciones
Actualmente, en el mercado existe una gran cantidad de productos dietéticos
como yogures, quesos, caldos, sopas, panes, galletitas, pastas, mayonesas,
mermeladas, dulces, gelatinas, golosinas, bebidas, jugos, helados y golosinas.
Estos productos dietéticos tienen muchos puntos a favor. Antes
que nada permiten calcular cómodamente la ingesta de sustancia
que debe consumir una persona que está a régimen para equilibrar
su peso o controlar algún problema de salud (hipertensión,
colesterol alto). Para Sergio Torres, Gerente de Marketing de Alimentos
Wasil, gracias a las nuevas tecnologías hoy los consumidores pueden
disfrutar del mismo sabor de los productos regulares y cuidar su salud
de manera efectiva. "A pesar de que en Chile estos productos representan
un 15% de la venta total de alimentos, se ha evidenciado un gran crecimiento
en estos últimos años, principalmente por la mayor preocupación
de los consumidores respecto al tema nutricional y sus consecuencias directas
en la salud", señala.
El Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos,
Inta, posee una tabla clasificatoria para definir los términos
relacionados con los productos dietéticos. Sin embargo, Torres
explica que no existe una clasificación legal para definirlos con
exactitud. De acuerdo a la nueva norma nutricional, sólo se sabe
que los descriptores son los siguientes: libre, bajo, liviano, reducido,
buena fuente, alto y fortificado.
Wasil es una empresa involucrada en el negocio dietético a través
de dos marcas: "Wasil Diet Control", la cual apunta al segmento
fitness, y "Regimel", que se enfoca en el segmento salud. En
la primera tienen productos livianos en calorías, como mermeladas
y frutas en conservas. En la segunda cuentan con un mix mucho más
amplio de productos, ya sea en la categoría libres de azúcar
(mermeladas, frutas en conservas, flanes, jaleas y ketchup), libres de
sodio (palmitos, arvejas y champiñones), y la primera mayonesa
con Omega 3 (ingrediente que reduce el colesterol malo) del mercado. "Regimel
cuenta con un equipo de desarrollo especializado, que incluye desde ingenieros
en alimentos hasta doctores, lo cual ha permitido la creación de
productos innovadores que están a la vanguardia en el rubro de
alimentos", sostiene.
Todo un pasillo
La oferta de productos dietéticos ha crecido al punto de ocupar
hoy en día todo un pasillo en los grandes supermercados. La ventaja,
para Torres, es que facilita la compra del consumidor al estar todos los
productos en un solo lugar. Pero si se quiere llegar como país
a un consumo similar al que tienen los mercados desarrollados en productos
saludables, lo correcto sería exhibir los artículos también
en los pasillos normales. "Con Regimel, en los supermercados donde
estamos en ambos pasillos vendemos un 30% más que en las salas
donde estamos únicamente en el pasillo sano", puntualiza.
Pese al crecimiento, Chile está lejos de aquellos mercados altamente
desarrollados y exigentes, como Estados Unidos y Europa, donde la penetración
de estos productos alcanza aproximadamente el 50% de la venta total de
alimentos. Ahora bien, los fabricantes creen que debido al aumento de
las enfermedades crónicas producidas por la mala alimentación
y a la necesidad de verse y estar bien en el aspecto físico, el
segmento seguirá creciendo hacia otras categorías de productos
aumentando la base de consumidores. "Aún existe el temor de
que los dietéticos no son recomendables para algunas personas,
por ejemplo niños y embarazadas, principalmente por los endulzantes
que se ocupan. Al menos con Wasil Diet Control y Regimel, nuestros consumidores
pueden estar seguros que no tendrán ningún problema de alimentarse
sanamente con estos productos", señala.
Ciertamente, los alimentos dietéticos son apropiados para la mayoría
de las personas si pensamos en un consumo normal. Por ejemplo, Torres
indica que los productos libres de azúcar Regimel están
endulzados con sucralosa, endulzante sin ningún tipo de contraindicaciones
que permite el consumo libre de adultos, niños, embarazadas y ancianos.
El consumidor habitual de dietéticos los compra durante todo el
año, aunque existe un pequeño peak de compra en verano dado
por la gente que consume productos light en esta época. En el caso
de Wasil, el público está conformado claramente por 2 tipos
de personas: las que consumen estos productos por una prescripción
médica, como por ejemplo no poder comer azúcar en el caso
de los diabéticos, y sal en el caso de los hipertensos; y las que
lo hacen por un tema estético y de cuidado preventivo. "Hay
que entender que los alimentos dietéticos cuidan la salud siempre
y cuando esto vaya acompañado por una dieta balanceada y una actividad
física constante. En el caso particular de Regimel, por su composición,
sirve también para personas con enfermedades crónicas como
diabetes, hipertensión, obesidad y dislipidemia", sostiene.
El principal desafío de las empresas fabricantes de productos dietéticos
es y será crear alimentos igual de ricos y a un precio igual de
conveniente que los regulares. Además, deben seguir luchando contra
el mito de contraindicación que los rodea y con la tradicionalidad
de consumo que presentan los chilenos. Pero como a futuro se viene fuerte
el tema de la salud, los productos dietéticos sin duda tendrán
mucho que decir al respecto.
|
|